Anécdotas

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  • LAS 2 PALOMAS QUE DESAPARECIERON…

    De pequeña hizo unas cuantas actuaciones en público. Los organizadores solían regalarle alguna cosa: una muñeca, una caja de bombones, algún libro… En una ocasión le regalaron 2 palomas blancas a las que bautizó con el nombre de “Titín” y “Titina”. Les cogió mucho cariño, y siempre estaban con ella. Llegó la guerra civil española y un día, sus padres le comunicaron que, las palomas, se habían escapado. ¡Tuvo un disgusto enorme! Cuando fue mayor le contaron que, como durante la guerra no había nada para comer, habían tenido que tomar la decisión de matarlas para darle de comer a ella y sus hermanos, mezclándolas con arroz, como si fuera pollo.

  • PRIMER ENCUENTRO CON ARTHUR RUBINSTEIN

    Alicia conoció al pianista Arthur Rubinstein cuando sólo contaba 6 años de edad. Había estado invitado a la Academia Marshall por su profesor, Frank Marshall, quien conocía a Rubinstein y a otros tantos grandes músicos de la época, por su vinculación con la Asociación de Cultura Musical de Barcelona (“La Cultural”) de la que fue presidente durante años.
    Rubinstein quedó fascinado por el talento de aquella pequeña niña y le regaló una pulsera con un cerdito colgando para que le diera suerte y también le entregó dos fotos suyas: una, con cara seria; la otra, con una sonrisa y le dijo –“Esta es la cara que pongo cuando yo estoy tocando”, refiriéndose a la primera, -“y, esta otra, es la cara que pongo cuando te escucho a ti, pequeña Alicia”. Desgraciadamente, Alicia perdió la pulsera… Nunca se la ponía, precisamente para no perderla, pero en ocasión de un concierto que dio Rubinstein en el Palau de la Música de Barcelona, se la puso, para que, cuando después del recital, fuera a saludarle, viera que la llevaba puesta. Fue tanto y tan fuerte lo que Alicia aplaudió que el cierre de la pulsera se abrió. Cuando ella se dio cuenta, ya no hubo manera de encontrarla. Tuvo un gran disgusto. Con los años, surgió una verdadera amistad entre ellos.

  • PROBLEMAS CON EL IDIOMA EN SU PRIMER VIAJE A LOS EE.UU

    En 1954 fue por primera vez a los EE.UU. Hablaba sólo un poco de inglés, lo justo para hacerse entender, o eso es lo que ella creía… Durante una recepción quiso decir que tenía sed y, en su primer intento, dijo: -“I am thirty” (tengo treinta años), en el 2º intento dijo: -“I am dirty” (estoy sucia). Al final, a base de signos, sus interlocutores le comprendieron. Ella quería decir: -“I am thirsty” (tengo sed / estoy sedienta). Hay que decir, que con los años, Alicia llegó a hablar un inglés-americano con mucha fluidez y con una más que notable pronunciación. También llegó a hablar muy bien el francés. En ambos casos, su escuela fue la necesidad de entender y hacerse entender.

  • RESPONDIÓ A TRAVÉS DE UN BIS

    A su marido, Juan Torra, le costó mucho decidirse a pedirle que se casara con él. Cuando se armó de valor y lo hizo, Alicia, que hacía tiempo esperaba y deseaba que le hiciese esa pregunta, le dijo, para hacerle sufrir un poquito, que le contestaría tocando en el próximo recital. Si tocaba una pieza de Mendelssohn como bis, era una respuesta afirmativa, de lo contrario, era que no. Efectivamente, uno de los bises que tocó fue una obra de Mendelssohn.

  • GRABANDO UN DISCO CON UNA COMADRONA AL LADO

    En el mes de febrero de 1959 Alicia, embarazada de ocho meses, iba a grabar para la discográfica HISPAVOX una serie de obras de Albéniz. Ante lo avanzado del embarazo, se decidió que hubiera una comadrona en el estudio por si acaso se ponía de parto. Grabó el disco y no fue necesaria la actuación de la comadrona. Su hija no nació hasta principios del mes de abril.

  • ¿ALGUIEN PUEDE VENIR A RESCATARME?

    Durante una de sus giras por Sudáfrica, estando estudiando en una habitación con piano de una sala de conciertos o de un estudio (no se sabe el lugar exacto), no se dio cuenta de la hora que era y, de repente, apagaron la luz general.. Estaban cerrando y nadie se percató de que ella aún estaba en el edificio. Nadie le oía… Suerte que en aquella habitación había un teléfono. A oscuras y tanteando, pudo encontrarlo y consiguió llamar al promotor del concierto rogándole - “¿Puede venir a rescatarme?”

  • ÁFRICA: UNA PEQUEÑA AVENTURA…

    En otra de sus giras por el Sur y Oeste del continente africano, perdió un avión que le tenía que llevar de Johannesburgo a Bulawayo (Zimbabwe). Como tenía que dar un concierto al día siguiente y no llegaba a tiempo si esperaba al siguiente avión, la solución fue alquilar una avioneta. El piloto tomó la iniciativa de volar bajo para que Alicia pudiera contemplar los animales. La avioneta aterrizó en una pequeña pista de aterrizaje en medio de la nada. Sólo había una pequeña cabina con un teléfono. Aunque los promotores estaban avisados para que la fueran a recoger, el piloto le indicó que se metiera en la cabina y que no saliera de allí hasta que la vinieran a buscar, pues estaba atardeciendo y era la hora en que los animales salían a cazar. Tardaron unos 20 minutos. Para ella, una eternidad…

  • ¡POR FAVOR, TOQUE MÁS FUERTE!

     En un hotel de Francia, estaba alojada en una suite con un piano para estudiar. Con la intención de no molestar a la gente mientras estaba practicando, tocaba con la sordina puesta para que el sonido fuera lo más flojo posible. Un día le llegó un ramo de flores con una tarjeta en la que ponía: “Por favor, toque más fuerte. ¡Quiero escucharle!”

  • NO ESTÁ PERMITIDO HACER RUIDO

    Un Domingo, mientras estaba estudiando en Zürich, vino la policía para advertirle que, durante los Domingos, estaba prohibido “hacer ruido” o trabajar con máquinas en el jardín.

  • UN CONSEJO: ESCRIBA A MÁQUINA O TOQUE EL PIANO

    Durante una gira por Australia, tuvo un principio de artritis y fue al médico. Le recetó un calmante y le recomendó que hiciera ejercicio con los dedos. Por ejemplo: escribir a máquina o tocar el piano. Alicia, viendo que el doctor desconocía quién era ella y a qué se dedicaba le contestó: -“Gracias Doctor. Probaré tocar el piano. ¡Nunca es tarde para empezar!”

  • LA CREMALLERA TRAICIONERA…

    En 1979, durante una gira de conciertos por Israel, estaba tocando el 2º tiempo (“Adagio asai”) del “Concierto en Sol mayor2 de Ravel con la Orquesta Filarmónica de Israel cuando, de repente, nota que la cremallera del vestido (situada en la parte delantera) se empieza a romper y a abrir poco a poco… Apretando los codos como pudo, acabó el 2º tiempo y, antes de empezar el 3º (“Presto”), hizo una señal al director y le dijo: -“Problems!, Problems!”. Ante la atónita mirada y murmullo del público y la perplejidad de los miembros de la orquesta que desconocían qué estaba pasando, Alicia se levantó y fue hacia el camerino. Por suerte, como en los siguientes días iba a hacer varios conciertos en aquella misma sala, tenía otros vestidos. Se cambió lo más rápido que pudo y volvió a salir al escenario para continuar el concierto. Después, mientras estaba firmando programas, aparecieron dos señoras mayores y le dijeron que era la primera vez que veían a un artista cambiarse de vestido según el tiempo del concierto. La idea les encantó. ¡Se creían que lo había hecho expresamente!

  • PIANO CON SORPRESA

    En los años 40 (años de la postguerra civil española), en un municipio español, fue a la sala, donde tenía que dar un recital, para probar el piano. Cuando llegó al escenario se dio cuenta que allí no había ningún piano. El encargado le dijo: -- - “Ahora lo subimos. Es que todavía está en el sótano”. Esperó un buen rato y finalmente vio como empujaban un piano maltrecho por los efectos de la guerra. Entre las características de aquel instrumento estaba la de que algunas notas se quedaban enganchadas (no volvían a subir). En el recital, tocó como pudo a la vez que desenganchaba las teclas. Superó aquella experiencia con gracia, habilidad y buen humor. Siempre que explicaba esta anécdota, la escenificaba de una manera muy cómica.

  • APARECE Y DESAPARECE; APARECE Y DESAPARECE…

    Durante la postguerra, mientras estaba dando un recital en una pequeña sala de una ciudad española, escuchaba como de repente surgía un murmullo del público y después volvía el silencio. Así ocurrió varias veces. Ella seguía tocando sin inmutarse. Al finalizar el recital, preguntó qué es lo que había pasado y le explicaron que, durante su actuación, aparecía y desaparecía una rata en el escenario. Ella tuvo la suerte de no darse cuenta…

  • ¿TENEIS NATAAA?

    El hijo de Joaquín Achúcarro, Ramón, recuerda uno de tantos días en los que Alicia se quedó a comer en casa de sus padres: -“Yo recuerdo en casa, comiendo un día, su pasión por la sopa de fideos (y la historia de cómo de pequeña era un premio para cuando había estudiado bien). Pero eso no fue nada comparado con el momento de sacar los cafés y mi madre dijo -"¿Habéis quitado la nata de la leche?" Alicia puso los ojos como platos y preguntó emocionada: - "¿TENÉIS NATAAA?"
    - "Pues sí, la leche nos la trae el lechero del pueblo..."
    Pocas veces he visto a nadie disfrutar con pan con nata como disfrutó aquel día La Reina (así le llamábamos a Alicia toda la familia Achúcarro). Sacamos toda la nata de la leche que pudimos conseguir  y se la comió toda. - "Reina, te va a dar algo" (decía mi padre). "Huy...ñam... no sabes...ñam... esto está... riquí...ñam...simo..." y nos dijo que desde pequeñita no había vuelto a tomar la nata que se formaba al hervir la leche. Todavía no entendemos cómo pudo tocar el Mozart esa tarde…

  • ¡QUE RICO ESTÁ!

    En una ciudad de EE.UU, unos amigos suyos que tenían piano, le ofrecieron su casa para poder estudiar. Le dijeron que se sintiera como en su casa y que si tenía hambre que cogiera lo que quisiera de la nevera. Estaba sola en la casa cuando sintió ganas de comer alguna cosa. Abrió la nevera y vio una lata de paté empezada. Cogió unos biscotes, los untó con el paté y se los comió con gusto. Cuando llegaron sus amigos y ella les comentó que había probado el paté que estaba en la nevera, pálidos, le contestaron: -“¡No nos digas que has cogido la lata de la comida del gato!”. Efectivamente, eso es lo que había hecho. Ella respondió: -“Pues, de todas maneras, estaba muy bueno”.

  • MALETA EQUIVOCADA

    Se marchaba de New York a Londres, después de una larga gira por los EE.UU. Había comprado cosas banales que creía que no encontraría en España como: Bolsas de basura con cierre, cintas adhesivas especiales, jabón para el lavavajillas, sartenes antiadherentes etc. Como todos estos enseres ocupaban mucho, decidió ponerlos todos en una maleta y facturarla directamente a Barcelona, avisando a su hijo que la fuera a recoger al aeropuerto. Cuando ella llegó al hotel de Londres y abrió el equipaje, se encontró con bolsas de basura, jabón y sartenes. ¡Había facturado a Barcelona la maleta equivocada con los trajes de concierto, ropa y zapatos! Llamó enseguida a su hijo para comunicarle el error y para que le enviara a Londres, lo antes posible, la maleta de la ropa. Lo que ella no sabía es que, además, todo lo que había comprado en New York, lo podía comprar en Barcelona…

  • UNA NOCHE PARA RECORDAR…

    Alicia tenía que dar un recital de noche, al aire libre, en la plaza principal de un pueblo de la costa de Cataluña. Cuando salió al escenario se encontró con la tapa del teclado del piano cerrada. La fue a abrir y se dio cuenta de que estaba cerrada con llave. Como tardaron un poco en encontrar a la persona que tenía la llave, Alicia se dirigió al público y dijo con un gran sentido del humor: -“Si quieren, canto”.
    En la plaza estaba el campanario del pueblo y antes de empezar el recital le dijeron que estuviera tranquila que, durante la actuación, no sonarían las campanas. Pues bien… Como el concierto empezó con bastante retraso por el tema de la llave y, a las 12 PM aún no se había terminado, empezaron a sonar las campanadas. La pianista decidió parar y seguir una vez finalizaron. Entre la llave del piano y las campanadas fue una noche para recordar.

  • DIMISIÓN DEL PRESIDENTE NIXON

    Una ocasión muy especial fue el recital que dio en New York en 1974, el mismo día en que el presidente Nixon debía dimitir. En el recibidor de la sala, se instaló una gran pantalla para que el público asistente al concierto pudiera seguir, durante el descanso, el discurso formal de dimisión del presidente. La pianista pudo seguir la retrasmisión desde su camerino en donde le habían instalado una televisión. Después, el recital continuó…

  • VENGANZA A TIROS

    Alicia tenía que dar un concierto en una ciudad del estado de Texas. Como veía que era la hora de empezar y no le avisaban, preguntó porqué había tanto retraso. Resultó ser que, en el “hall” de entrada, una señora había disparado a su marido cuando le sorprendió entrando a la sala de conciertos con su amante.

  • ¿DÓNDE ESTÁ FREDERIC MOMPOU?

    Hacía relativamente poco que había fallecido su querido amigo y compositor Frederic Mompou. En una de sus cortas estancias en Barcelona, salió a comprar por su barrio. Un joven se le acercó y le preguntó: -“¿Sabe donde está Frederic Mompou? Ella se quedó petrificada. Creyó que era una cosa paranormal… -“En el cielo”, contestó. El joven puso una cara entre la incredulidad y el asombro. No entendía la respuesta de aquella señora. –“Busco la calle Frederic Mompou que me han dicho que está por aquí cerca” le aclaró el joven. Alicia se dio cuenta de que había metido la pata y de que el chico debía pensar que ella no estaba bien de la cabeza. Así y todo, siempre pensó que, el hecho de que aquel chico se dirigiera precisamente a ella, era una cosa divina, no una casualidad.

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