Carta de Alicia de Larrocha a su tía Carolina de la Calle Montforte

Hoy, 23 de mayo de 1943, día en que cumplo mis 20 años de existencia y en el que puedo añadir a los conciertos dados el de hoy en el Palacio de la Música de Barcelona, quiero hacer constar que, si bien es verdad que mi carrera artística la debo al maestro Frank Marshall, no menos cierto es que hubo una persona siempre a mi lado, encargada de hacerme estudiar y de que cada día aumentara en mí el cariño al Maestro y a la música. Ella sacrificó su juventud para consagrarse a mi y, sin más ilusión que la de verme crecer, ha vivido feliz.

Muchos son los que no han dado la menor importancia al caso (la primera ella) y aún es más, han olvidado su imponderable modo de proceder conmigo. Por eso, yo quiero advertir que, aunque mi carácter un algo huraño me prive el dedicarte caricias y palabras cariñosas que demostraran mi agradecimiento, no por eso dejaré nunca de reconocer cuánto has hecho por mí. Sólo un alma bondadosa como la tuya, puede renunciar a que la gente admire sus méritos, prefiriendo la dulce satisfacción de poder contemplar el fruto de tu buena obra.

A mi tía Carolina de la Calle
“Nina mona”

Alicia de Larrocha de la Calle
 

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